Cada interacción alimenta un modelo que estima la probabilidad de acierto en el próximo repaso. No es magia: son datos. Si respondes rápido y seguro, los intervalos crecen. Si dudas, se acortan. Así se evita el sobreestudio y se protege la consolidación duradera sin ansiedad innecesaria.
Los planes rígidos se rompen ante una reunión inesperada. Por eso el sistema propone ventanas alternativas, microbloques y recordatorios respetuosos. Puedes posponer sin culpa y recuperar prioridad luego. El foco está en mantener inercia, no en castigarte por días imperfectos, logrando constancia realista y amable.
No todo fallo significa lo mismo. La IA diferencia olvido auténtico de interferencia competitiva o redacción ambigua. Ajusta el peso de cada evento y recomienda ediciones. Esto reduce ruido, mejora predicciones y te ayuda a escribir mejores tarjetas que perduran sin repeticiones excesivas.
All Rights Reserved.